Funcionarios locales aseguran que los análisis periódicos realizados en los pozos de abastecimiento nunca detectaron niveles tóxicos del elemento, contradiciendo un estudio del ITBA.
Autoridades de la comuna salieron al cruce de un informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) que había alertado sobre la presencia de arsénico en el agua de la ciudad. Al respecto, el secretario de Salud Néstor Pisapia, calificó como errónea la información difundida y que los controles de rutina que se llevan adelante jamás detectaron niveles preocupantes de este elemento.
El sistema de monitoreo municipal contempla análisis semanales en diversos puntos de extracción de la red de agua potable, realizados en el CIC, complementados con estudios semestrales específicos sobre presencia de arsénico en laboratorios privados. La extracción se efectúa a 79 metros de profundidad, desde napas previamente evaluadas para garantizar su aptitud para consumo humano.
Por su parte, Luis Ponce, responsable del área de Servicios Públicos del municipio señaló que el municipio no fue notificado sobre la realización de estas pruebas ni conoce los puntos donde se tomaron las muestras y destacó que la red de agua potable de Mercedes cumple con los estándares de seguridad requeridos para el consumo, respaldados por análisis periódicos y sistemáticos.




