El Gobierno Nacional promulgó la nueva Ley de Alquileres que fue aprobada por el Congreso la semana pasada. El Decreto 533 que pone en vigencia la norma fue publicado este martes en el Boletín Oficial.
A través del Decreto 533/2023, publicado este martes en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo dio el paso legal para la entrada en vigencia de la nueva normativa que intenta traer certidumbre a millones de inquilinos que reclaman desde hace años por la problemática habitacional que se ve agravada por la profunda crisis económica que atraviesa el país. Tras su promulgación se espera que la norma entre en vigor este mismo mes o a inicios de noviembre.
Las reformas fueron aprobadas por la Cámara de Diputados en la madrugada del pasado miércoles con 128 votos a favor y 114 en contra. Los votos fueron aportados por el Kirchnerismo, dos diputados del Interbloque Federal, uno de Juntos por Rio Negro y cuatro de izquierda, mientras que rechazaron la iniciativa los libertarios, Juntos por el Cambio y algunos legisladores provinciales.
Con la nueva ley se busca poner fin a una práctica que se volvió común en los últimos meses: los alquileres en dólares. La norma establece de manera clara que el precio de los alquileres debe expresarse en moneda nacional, y la publicidad de propiedades para alquilar no podrá mencionar otra moneda que no sea el peso argentino.
En cuanto a la actualización de los alquileres, se introduce un cambio significativo. A diferencia de la ley anterior, que permitía un único ajuste anual, la reforma dispone que las actualizaciones se llevarán a cabo cada seis meses. En consecuencia, los inquilinos pueden esperar dos incrementos de precio al año en lugar de uno. Para establecer los incrementos se utilizará como base el coeficiente “Casa Propia,” que es empleado por el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat.
Desde el Colegio Profesional Inmobiliario (CPI) remarcaron que “mantener contratos de tres años de duración, junto con esta nueva normativa, se prevé que aumentará la retirada de unidades del mercado y elevará los precios, perjudicando aún más a los inquilinos”.




