EDUCACIÓN
Ocurrió a través de un fondo especial destinado a la compra de insumos para talleres y entornos productivos.
De esta manera, la comuna compensa la quita de partidas nacionales y ratifica su compromiso con la comunidad educativa local.
En el marco de una política activa orientada a sostener y jerarquizar la educación pública, la Municipalidad de Mercedes concretó una nueva entrega de subsidios específicos para instituciones de formación técnica del distrito. El acto tuvo lugar en la Escuela de Educación Secundaria Agraria Nº 1, donde el intendente Juan Ignacio Ustarroz y el secretario de Educación, Prof. José Luís Pisano, formalizaron el aporte económico junto a directivos, docentes y estudiantes.
La medida alcanza tanto a la institución anfitriona como al CEPT Nº 4 y al CEA Nº 9, completando un esquema de respaldo que semanas atrás benefició a los establecimientos técnicos de la ciudad. El financiamiento municipal busca suplir la eliminación de partidas por parte del Gobierno Nacional que estaban destinadas a insumos pedagógicos diarios, asegurando que los talleres y áreas de producción continúen operativos sin comprometer los proyectos de infraestructura o las líneas del presupuesto participativo escolar.
El intendente Ustarroz subrayó el rol estratégico de las instituciones en el tejido social y productivo: «Este subsidio es para los talleres y para los recursos que necesitan en el día a día, que lamentablemente el Gobierno Nacional retiró y nosotros, como municipio, decidimos restablecer», señaló. Asimismo, destacó: «Es fundamental formar técnicos y técnicas en nuestra comunidad. Nadie se realiza solo; para cualquier proyecto de vida necesitamos de escuelas, de hospitales y de instituciones sólidas. Es un orgullo fortalecer la educación técnica y agraria, y agradecer el esfuerzo enorme de directivos y trabajadores de la educación para que la escuela siga cumpliendo su función».
Por su parte, el secretario de Educación, *José Luís Pisano*, detalló el alcance de la iniciativa: «Trabajamos todo el año para llegar a este momento y garantizar que las escuelas cuenten con los fondos necesarios para el desarrollo de sus actividades pedagógicas. Se trata de un programa planificado en dos etapas: una primera entrega hacia el cierre de este ciclo y una segunda a inicios del próximo año, pensada exclusivamente para el trabajo en el aula y en el campo».
Desde la comunidad educativa recibieron la medida como un alivio fundamental para la continuidad pedagógica.




