En lo que va del 2024, los casos de dengue y encefalitis equina siguen en aumento.
La doctora Silvia González Ayala, integrante del Comité Institucional de Revisión de Protocolos de Investigación del Hospital de Niños Sor María Ludovica y consultora en Infectología en la Federación Médica de la provincia de Buenos Aires (FEMEBA), habló sobre la enfermedad que afecta a caballos y humanos.
La Encefalitis Equina del Oeste (EEO) es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados que actúan como vectores. Generalmente, la enfermedad permanece restringida a ámbitos rurales, en un ciclo de transmisión que puede involucrar aves, roedores y algunas especies de mosquitos.
El mosquito transmisor de la enfermedad es el Aedes albifasciatus, que «es marrón, más grande, zumba y es muy agresivo», según manifestó González Ayala. Se trata de un mosquito que también se puede distinguir por su picadura, ya que deja una huella más reconocible por la intensidad y puede picar a través de la ropa, a diferencia de otros.
La doctora sostuvo que la enfermedad «comienza con lo que se llama fiebre inespecífica, que es cuando la persona pasa bruscamente a tener los síntomas» que pueden ser:
• Fiebre.
• Dolor súbito de cabeza.
• Escalofríos.
• Cansancio.
• Dolores musculares.
• Malestar.
«Así también comienza también el dengue, la fiebre chikungunya, y el covid», especificó Silvia, por lo que hay que estar atentos a la intensidad de los síntomas y acudir rápidamente al hospital más cercano es muy importante. Vale recordar que el periodo de incubación en la mayoría de las personas es de 2 a 10 días.
Para prevenir la picadura del mosquito, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires aconseja:
• Aplicarse periódicamente repelentes de insectos con el ingrediente activo DEET mientras se realizan tareas en el exterior o dentro de establecimientos donde se hayan detectado animales enfermos o muertos. Es necesario volver a aplicar el producto periódicamente.
• Colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas.
• Utilizar ropa clara y preferentemente de manga larga.
• Utilizar espirales en el exterior y pastillas o aerosoles en el interior de las edificaciones.




