El decreto se publicó este jueves por la madrugada. La entidad financiera cuenta con activos por unos $48 billones, depósitos por $33 billones y un patrimonio neto de $15 billones. Desde La Bancaria rechazaron la privatización del Nación y apuntaron contra Milei: “Otra estafa”. ¿Qué sucederá con la sucursal Mercedes?
Javier Milei rubricó el decreto que transforma al Banco de la Nación Argentina en sociedad anónima. La medida, que se publicó en el Boletín Oficial, en su artículo 1 determina “la transformación del ente autárquico Banco de la Nación Argentina en Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima (BNA SA)”, que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Economía.
Y añade que “los accionistas del BNA SA serán el Estado Nacional, quien tendrá la titularidad del 99,9% del capital social y que ejercerá todos sus derechos a través del Ministerio de Economía y la Fundación Banco Nación, quien tendrá la titularidad del 0,1% del capital social”.
Por su parte, el gremio La Bancaria rechazó la privatización del Nación. Tras marcar que “es contradictorio querer vender lo que funciona”, el gremio se preguntó “¿a que amigos querrá beneficiar esta vez, entregándole el negocio más rentable del sistema financiero argentino?”.
Desde el gremio que nuclea a los trabajadores bancarios expresaron su “absoluto rechazo al reciente decreto firmado por el presidente de la Nación, Javier Milei, que pretende transformar al Banco de la Nación Argentina en Sociedad Anónima”.
“El Banco Nación posee los mejores números en cuanto a rentabilidad del sistema financiero, concentra la mayor cantidad de clientes, de depósitos, de otorgamiento de créditos y asistencia tanto a empresas como individuos, es el banco más grande del país”, puntualizó el sindicato.
Acto seguido, puso de relieve que “esos números han sido logrados siendo un banco público y estatal, sin desatender su función social para la cual fue creado, sosteniendo a lo largo de su rica historia el desarrollo de la industria, el campo, las PyMEs y a los ciudadanos y ciudadanas en general. Es contradictorio querer vender lo que funciona, salvo que el único objetivo sea un negociado espurio y una nueva estafa”.




