Diputados aprobó un proyecto en noviembre pasado. Libertarios, el PRO y la UCR se abstuvieron allí por advertir un potencial “exceso de regulación”. En la Cámara alta hay varias iniciativas presentadas
De no mediar impedimentos, oficialismo y oposición intentarán discutir y dar una respuesta concreta, en las próximas semanas, a la problemática de la ludopatía infantil y el juego online, una cuestión que derivará en una feroz batalla e intereses cruzados en las diferentes bancadas.
Lo que por ahora nadie asegura en la Cámara alta es un debate ágil y veloz, tras el proyecto para prevenir la ludopatía y regular el juego online aprobado por Diputados en noviembre pasado. El texto en cuestión limitaría de forma estricta la publicidad, promoción y patrocinio de los mismos, así como de pronósticos y apuestas virtuales.
A pesar de que el texto tenía un consenso inicial amplio, al aterrizar en el recinto de la Cámara baja, la iniciativa impulsada por la Coalición Cívica logró 140 votos -en general-, gracias al apoyo mayoritario del kirchnerismo de Unión por la Patria, Democracia para Siempre -una de las ramas radicales en Diputados-, Encuentro Federal -silvestres provinciales- y la izquierda. En tanto, el PRO, la UCR y los libertarios se abstuvieron, ya que consideraron que el proyecto incurría en un exceso de regulación.
La iniciativa establece que “quedan comprendidas las plataformas y redes sociales a través de Internet, las tecnologías de la información y la comunicación, la comunicación audiovisual, la publicidad exterior, la indumentaria deportiva, la cartelería en la vía pública o en espacios privados de uso público, medios de difusión gráfica, radiales, televisivos, emplazamiento del producto, podcast o cualquier otro medio de comunicación actual o que surja en el futuro”.
El texto prohíbe el auspicio de equipos deportivos o atletas en forma individual, utilizar su marca o denominación comercial para identificar a una instalación deportiva, estadios, academias, centros recreativos, espacios públicos, centros de entrenamiento, la promoción de pronósticos y la colocación de cartelería fija o digital en los campos de juego y estadios. No sólo ello: también estará vedada la difusión en festivales o recitales artísticos o musicales y eventos culturales en general.
Por otra parte, el artículo segundo bloquea el acceso de niñas, niños y adolescentes menores de 18 años a sitios y plataformas de juegos de azar, de pronósticos y apuestas deportivas en línea. En tanto, los operadores y licenciatarios deberán tener en sus sitios o aplicaciones mecanismos de verificación biométrica de identidad y edad -conectados con la base de datos del Registro Nacional de las Personas (RENAPER)- para garantizar la mayoría de edad de los usuarios.
El mes pasado, desde la iglesia católica se le envió una carta a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, para acelerar el trámite de la ley. En la misiva, se advirtió: “Lo que nosotros vemos en las provincias es que, en las escuelas de ciudades y pueblos, en los clubes y en tantos lugares, este flagelo no se detiene y, a costa del negocio de algunos inescrupulosos, estamos generando una sociedad de ludópatas y fomentando la cultura de la ‘timba y del azar’ en lugar de intensificar la cultura del trabajo. La publicidad de los sitios de apuestas está fomentando esta adicción. Es una seductora propuesta que genera adictos a una enfermedad que pone en juego la vida. Esto lo vemos permanentemente en nuestras comunidades”.




